Un nuevo empujón (mundial) para el desarrollo local

Del 7 al 9 de mayo se reunirán en Barranquilla actores claves para el desarrollo de Latinoamérica y el Caribe. Discutirán sobre cómo fortalecer las ideas de los territorios y hacerlas sostenibles para mejorar calidad de vida.

El tercer Foro Regional de Desarrollo Económico Local espera contar con una asistencia de 400 personas. /Cortesía

Hasta hace unos años la posibilidad de firmar una paz en Colombia era impensable. El horizonte parecía prometer más víctimas producto de un conflicto armado interno, amplias brechas de desigualdad y miedo. La guerra había sido motivada por la tierra, debía terminar entonces por el mismo motivo. Por eso una Reforma Rural Integral negociada entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc en La Habana sonaba esperanzadora. La reforma, llamada también primer punto del acuerdo, buscaba “la erradicación de la pobreza rural extrema y la disminución en un 50 % de la pobreza en el campo en un plazo de diez años, la promoción de la igualdad, el cierre de la brecha entre el campo y la ciudad, la reactivación del campo y, en especial, el desarrollo de la agricultura campesina, familiar y comunitaria”, según lo resumía la oficina del Alto Comisionado para la Paz.

La idea estaba sustentada en un dato de la Misión para al Transformación del Campo. “Por lo menos el 89 % de la población rural del país es pobre o vulnerable”. En esas condiciones no podría hablarse de paz. De ahí que uno de los instrumentos más útiles para remediar esta realidad sea inyectar oportunidades a las regiones y consolidar sus negocios campesinos; mejor dicho: apostarle al desarrollo económico local. Es un tema que será discutido en los próximos días en Barranquilla por actores internacionales en el tercer Foro Regional de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe; un evento enfocado en territorios frágiles y afectados por conflictos.

La apuesta global

Colombia no es el único país con índices altos de pobreza y baldíos de desigualdad, especialmente en sus áreas rurales. De hecho, reducir el problema, por lo menos a la mitad, es un compromiso pactado por los líderes mundiales al comienzo de este siglo. Durante la Conferencia del Milenio de las Naciones Unidas se firmó esta apuesta global condensada en las Metas de Desarrollo del Milenio (MDM) y, más tarde, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible pendientes para 2030.

Para solucionar el problema se han unido cientos de colaboradores. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), por ejemplo, ha sido uno de los mayores abanderados. Tanto así que desde los años 90 su trabajo se ha enfocado en asistir la gobernabilidad local. Así fue como en 2003 el PNUD llegó a Colombia para preguntarles a las comunidades ¿cuáles eran sus dificultades y cómo, mediante su participación, podrían solucionarlas? La respuesta fueron las cadenas productivas.

Su llamado no es más que un aspecto clave del desarrollo. Uno de los pensadores del tema, Vincenzo Petrone, quien dirigió la Cooperación al Desarrollo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia, lo explica con facilidad: “El problema del acceso a la economía por parte de sujetos que actualmente están excluidos de ella. No es solamente una cuestión de equidad y de justicia social. Está en juego, ante todo, la capacidad de producir riqueza”.

Una capacidad que sea explotada, precisamente, por un diálogo entre universidades, funcionarios, actores y asociaciones locales. “Agencias de Desarrollo Económico Local”, lo llamó el PNUD en términos formales, resumido con la sigla ADEL.

La idea suena tan atractiva que solo diez años después de trabajo el PNUD ya estimaba entre sus registros “más de treinta ADEL en paises en vía de desarrollo, que se han unido a la red de más de 500 ADEL que operan en el mundo desarrollado”. Hoy, después de llegar hasta 170 países con este instrumento, los números son más grandes.

Todos ellos fueron los organizadores del primer Foro Global de Desarrollo Económico Local, nacido hace diez años en Sevilla (España). La razón la explica mejor Johannes Krassnitzer, coordinador internacional de la Estrategia de Articulación de Redes territoriales para el desarrollo humano sostenible (ART), del PNUD. “Teníamos la necesidad de discutir cómo el tema podía volverse más inclusivo, que fuera un eje transformador de todo el desarrollo, una metodología para implementar a nivel local y de esa manera integrar lo económico con lo social y lo ambiental desde los territorios”.

 Estos espacios inspiraron hace cuatro años los foros regionales, el primero de ellos celebrado en Quito (Ecuador). Ahora bien, para su tercera versión el país escogido fue Colombia, “como una manera de promover el desarrollo en lugares de posconflicto en América Latina, con experiencias como Mozambique, Croacia, Europa y Medio Oriente”, explica Krassnitzer, porque, agrega, “había el deseo de esta región de profundizar en su propio enfoque de desarrollo, en sus ideas y experiencias”.

Barranquilla, protagonista del desarrollo económico local

Sobre el evento, la expectativa técnica de Carlos Callejas, quien dirige la Red Nacional de Agencias de Desarrollo Local de Colombia (Red Adelco), es la presencia de más o menos 500 participantes. Es lo primero que responde al mencionarle el 3er Foro Regional de Desarrollo Económico Local para América Latina y el Caribe, propuesto por la Red Adelco con ayuda de cooperadores como la Unión Europea y el mismo PNUD hace dos años en Argentina.

Sus expectativas, por supuesto, son profundas. “Colombia da pasos importantes necesarios, por la naturaleza del país, porque es un país de regiones, subregiones. Bastante plural en sus poblaciones: jóvenes, indígenas, campesinos, mujeres, empresarios, incorporados, víctimas… y todo ese caldo de cultivo nos lleva a pensar que necesitamos tener una apuesta y un enfoque en nuestras políticas territoriales”. Por eso, según Callejas, es importante servir como escenario para una discusión de esta índole.

Porque “en los últimos años las agencias de desarrollo económico local de Colombia han evolucionado. Las ADEL de acá pueden hablar de soluciones innovadoras en la sociedad, desarrollar nuevos productos de turismo, empoderamiento de artesanos, actores económicos, de una vía de diálogo con gobernaciones y alcaldías para entender los territorios más allá de los intereses públicos, interés humano para asumir papeles, de cómo desde lo que llamamos provincia puede aportar a la economía del país”, añade el director de la Red Adelco.

Así como en Colombia existen esos matices y una red nacional de agencias para integrarlas, los otros países de la región también cuentan con la suya. Esa es la importancia de que puedan reunirse a dialogar sobre los desafíos de sus territorios y provincias, de compartir las experiencias y los consejos. Y así resolver las masivas migraciones, el abandono y el envejecimiento del campo, la xenofobia, asuntos considerados por Callejas como los principales retos de la región actualmente.

Pero el reto mayor, en palabras de Patricia Llombart, embajadora en Colombia de la Unión Europea (UE), “es prestar mejores servicios a quienes más los necesitan, teniendo en cuenta cuestiones como la equidad de género o la sostenibilidad ambiental”. Ese es el objetivo en el que camina la región. Por eso la apuesta de esta cooperación internacional en Colombia es apoyar la política de desarrollo rural integral con el Ministerio de Agricultura y la de desarrollo productivo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y de crecimiento verde con el Ministerio de Medio Ambiente. Una apuesta estimada en cerca de $324.000 millones.

Un esfuerzo que, además de su costo, ha valido la colaboración de varias organizaciones y actores privados y públicos como la Gobernación del Atlántico, en cabeza de Eduardo Ignacio Verano, quien ha abierto sus puertas para este evento regional. Una excusa para, como sostiene Llombart, “agrandar el pastel”; es decir que las regiones aporten más para el desarrollo del país, más inversión, más empleo formal y más beneficios del crecimiento. Esto no va a ser posible sin estrategias que involucren a sectores amplios de la sociedad y que vinculen más a las economías regionales y locales a los circuitos económicos formales y prósperos”.

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Categorias: Noticias CET

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