El alivio del arte para Mimo King y para Urabá también

Tras un camino trazado por la violencia y el miedo, Edwin Morales transformó su futuro en tablas y educación. Este joven de Apartadó eligió la cultura como vida, otros como él tomaron la misma decisión. Una elección que le da nuevos aires a la región.

Edwin Yersid Morales Girón (Mimo King) Fotos: Cristian Garavito – El Espectador

Si a la vida de Edwin Morales no llega el arte, él estuviera muerto o preso. Él mismo lo asegura, así como asegura llamarse Mimo King, un personaje que creó hace 17 años al regresar a Urabá después de haber salido desplazado hacia Medellín con su familia.En ese entonces su madre había muerto y a él y a su padre y a su hermano les había tocado exiliarse en la capital antioqueña. Acomodarse en un ranchito entre los escombros de la cárcel la Catedral, en Envigado – famosa por haber albergado a Pablo Escobar- y, con esfuerzo, graduarse de bachiller.

Por ese tiempo estuvo limpiando vidrios en compañía de un primo. Una tarde de diciembre, por no romper la tradición familiar de estrenar el 24 y el 31, estuvo a punto de robar. Hecho que no consumó gracias al miedo que le causó ver a una patrulla y el peso de la crianza que le dio su madre. Ese mismo día, tras completar la plata para el pasaje a punta de limpiavidrios, se montó a un bus con rumbo a la región bananera del departamento, decidido a volver.

Eso fue a comienzos de los 2000. Tiempos en los que esta región era una de las rutas más crudas del conflicto armado. Los paramilitares pisaban con fuerza. Según datos del Centro Nacional de Memoria Histórica, en Urabá se registraron 103 masacres entre 1998 y 2002, periodo en el que Morales regresó.

Asegura que las cosas no hubieran salido bien de no ser por el grupo juvenil del barrio Diana Cardona. Una estrategia de trabajo comunitario impulsada por el entonces alcalde Mario Agudelo Vásquez, quien era exmilitante del Ejército Popular de Liberación (EPL). Su iniciativa cautivó a Morales, al igual que a otros adolescentes de Apartadó, que se reunían a hablar de territorio, a hacer talleres de teatro, de marionetas, de mimos.

Después de esa experiencia nada logró alejarlo del arte. Una pasión que disfrutaba desde pequeño como bailarín de danza urbana, “a la que le llamábamos reggae”. De ahí que, luego siguiera a su mentora, María Victoria Suaza a donde fuera. Primero a la Casa de la Cultura y luego en la fundación de un sueño: la Corporación Cultural Camaleón de Urabá.

Desde aquel día, ocurrido en mayo de 2004, Moreno es el representante legal de la corporación. Además de profesor, tallerista y actor de una escuela que pretende cambiar la imagen violenta de Urabá, con el apoyo de la Agencia de Desarrollo Local Urabá Darién Caribe (Adel). Ese trabajo en común, impulsado gracias al trabajo de la Red Adelco y el apoyo financiero de la Unión Europea, posicionan hoy a la región como un lugar abierto a la cultura y al turismo para transformar su pasado. Y en esa tarea, Edwin Morales, también conocido como Mimo King, es uno de los protagonistas del cambio.

Categorias: Noticias CET

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